Y a empezar de nuevo: Llegamos a New Rochelle

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Nuevo comienzo

Nueva ciudad, nueva casa, nuevas amistades, nuevo colegio, nuevo todo. Toca comenzar. Recomenzar, mejor dicho. Y cuesta, para qué negarlo. Y con la pandemia aún más. 

Atrás ha quedado la incertidumbre de los últimos meses. La montaña de gestiones pendientes que teníamos desde el mes de marzo, y que parecía imposible de llevar a cabo, se ha evaporado. Estamos al final de la carrera, ahora comenzaremos otras, pero el episodio traslado toca a su fin.

 

El aterrizaje

Llegué a Nueva York el día de mi cumpleaños. Las niñas y yo volamos sin contratiempos en un vuelo medio vacío de KLM que conectaba Amsterdam con la ciudad de los rascacielos. El vuelo directo desde Barcelona fue suprimido a principios de agosto. A día de hoy Estados Unidos sigue cerrado al turismo europeo y eso hace, obviamente, que los vuelos vayan muy vacíos.

El calor de agosto era intenso y la humedad sorprendentemente alta. El aeropuerto JFK, tradicionalmente un avispero de movimiento, lucía prácticamente vacío. Pero a diferencia de cuando llegué a Monterrey, donde nunca había puesto un pie, todo me resultaba familiar. Ya había viajado con anterioridad a Nueva York, e incluso conocía nuestra actual casa. Todo eso hizo que la transición de los primeros días fuera más suave.

Las primeras semanas estuvieron llenas de trabajo en la casa. Había que adecentarla. Pintar algunas habitaciones, reparar algunas puertas y arreglar el jardín. En México contratar a alguien para que hiciera esa tarea hubiera costado cuatro duros. En Estados Unidos las tarifas son otras, aquí se lleva el DO IT YOURSELF (DIY). De modo que hemos pintado varias habitaciones, lijado las puertas, cambiado algunas bisagras y arreglado el jardín. Un trabajo intenso que nos ha mantenido muy entretenidos.

escarela del deck antes

 

La mundaza, como no podía ser de otra manera, se ha hecho esperar. El shipping desde Monterrey ha sido complicadísimo por lo que el «camping» en casa se ha prolongado prácticamente un mes. Ya tenemos experiencia. Afortunadamente todo eso lo hemos dejado atrás. La semana pasada llegaron nuestras cosas, y aunque el trabajo ha sido titánico, dar forma a nuestro hogar nos ha sentado estupendamente.

 

Conociendo NY state

Nuestras primeras incursiones para conocer el vecindario se han restringido a comercios y parques de New Rochelle.  En el estado de Nueva York la vida social sigue estando muy apagada pero los parques están abiertos, y las zonas de juegos infantiles son lo más animado de la ciudad. Los restaurantes funcionan pero limitados a servicio de take away o de consumo en el exterior. Los cines, teatros y eventos culturales, típicos del verano, han sido todos cancelados. Hemos conocido a los vecinos pero, a pesar de su amabilidad, la distancia social dificulta profundizar en la relación. Ese extremo se hace especialmente pesado para las pequeñas ya que les cuesta más hacer amigos.

 

El estado de Nueva York es inmeso, lo más famoso es Manhattan y los Hamptons pero hay mucho más. Desgraciadamente las playas de los famosos Hamptons quedan un poco lejos y la mayoría de ellas restringieron el aparcamiento a los residentes durante los meses de calor para evitar las aglomeraciones. Pero la naturaleza es muy generosa en todo el estado, incluso en las inmediaciones de NYC, por lo que no es difícil encontrar lagos bonitos en los que poder zambullise para refrescarse en los días más calurosos. Visitamos Cannopus Lake y no nos defraudó.

 

NYC

Obviamente los paseos por Manhattan, y muy especialmente por Central Park, tampoco han faltado. Ambos llenos de vida y actividad, a pesar de la pandemia. Todas las informaciones que dibujen a un Nueva York muerto debido al virus son absolutamente falsas. Obviamente la actividad cultural se ha resentido enormemente y Central Park se ha convertido en el corazón de la ciudad. El lugar donde encuentras expresiones culturales de los más variopinto y todo tipo de clases al aire libre.

 

 

NY es una ciudad diferente a lo que nos tenía acostumbrados pero sigue siendo fascinante. Un lugar en el que los neoyorkinos vuelven a ser los protagonistas en detrimento de los turistas. En donde el tráfico es menos intenso debido al teletrabajo, y en donde los restaurantes han sido sacados al exterior invadiendo, a menudo, acera o calzada. 

 

Comienza la escuela

Y así estuvimos hasta mediados de septiembre cuando las niñas comenzaron la escuela. En el distrito de New Rochelle, donde vivimos, la escuela es de momento online. A diferencia de España aquí cada distrito escolar adopta un plan diferente.

En lo que es NYCity las clases aun no han dado comienzo. De hecho el curso se ha retrasado en varias ocasiones. Es un distrito inmenso, el más grande del país, y muy difícil de gestionar. La previsión es que abra en sistema híbrido (mitad online, mitad presencial) en las próximas semanas. Y en otros distritos, como Pelham o Mamaroneck, han optado por comenzar directamente con el sistema híbrido: dos días presenciales y el resto online. La idea es que todos los distritos pasen  al sistema híbrido a lo largo del mes de octubre. En ningún caso se prevé que la escuela sea presencial al 100% este otoño.

He podido ver con satisfacción que la escuela pública funciona razonablemente bien. Los grupos siempre son pequeños, de unos 20 alumnos por profesor, y cuando vuelvan al sistema presencial los reducirán en un 50%. De ahí que sólo tengan que ir dos días a la escuela por semana. También han distribuido gratuitamente libros y ordenadores portátiles al 100% de los alumnos. Y en caso de no poder pagar la WIFI necesaria para conectarte el distrito te financia. Se quiere dar las mismas oportunidades a todos los niños y creo que lo están logrando.

 

Llega el frío

Y con la llegada de la escuela también ha llegado el frío. El verano quedó atrás. El otoño comenzó con fuerza y las hojas de los árboles empiezan a cambiar de color. La temperatura de esta última semana ha sido especialmente baja (máxima de 17 y mínima de 6). Incluso se disparó un par de días la calefacción. Afortunadamente no es lo normal. La transición hacia el invierno suele ser más moderada y parece que los próximos días serán más templados para poder seguir disfrutando del exterior.

 

La llegada del frío hace despertar muchas dudas sobre la continuidad de la solución veraniega a la restauración. Poca gente va a animarse a ir a cenar fuera si tiene que hacerlo en el exterior. De momento el consumo en interior sigue prohibido hasta finales del mes septiembre. A partir de esa fecha se autorizará sólo un 25% del aforo. Previsiblemente los restaurantes lo van a seguir pasando mal.

Por otro lado Halloween está casi a la vuelta de la esquina. Las calabazas comienzan a abundar y las decoraciones destacan en los lineales de los supermercados. Pero esta fiesta, adorada por los niños, implica cierto contacto social. Veremos como se sortea. 

 

Medidas para la contención del virus

Las medidas adoptadas contra el virus en la ciudad de Nueva York y condados adyacentes han permitido, de momento, su contención. Más allá de la mascarilla, que no es obligatoria excepto en espacios cerrados, se apuesta por la distancia social. El consumo en el interior de restaurantes está prohibido, la escuela es online o híbrida, y predomina el teletrabajo. El transporte público, Metro North, que une Westchester con Manhattan va muy descongestionado. 

 

Momento pre electoral

Estados Unidos vive un momento especialmente interesante  por estar en pre campaña electoral. Los ojos de medio mundo miran hacia la elección del 3 de noviembre. El ambiente se va  caldeando. Las opciones son dos: seguir con el modelo Amerca First de Donald Trump o apostar por la línea marcada por Biden Our best days stil lie ahead, en la que Estados Unidos busca volver a ser el referente del mundo.

De momento Biden está por delante en las encuestas pero las certezas no existen, que se lo digan a Hillary Clinton. Y es que Estados Unidos es enormemente complejo.

Dos son las noticias que más han marcado estos últimos días. En primer lugar la muerte de la jueza, heroína de la defensa de los derechos de la mujer, RBG y la polémica por su sustitución en el Supremo. Y por otro lado, la decisión judicial de no encausar a los policías causantes de la muerte de la afroamericana Breonna Taylor. Una verdadera tragedia con muchas aristas.

 

 

 

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