Sobre lo efímero de la vida

Un comentario

En recuerdo de David Gistau

Hace pocos días nos levantábamos con la terrible noticia de la muerte del periodista español David Gistau. Se desplomó durante un entrenamiento hace dos meses y no ha vuelto a despertar. No lo conocía personalmente pero era asidua a sus columnas, y su muerte prematura ha revuelto algo en mi interior.

Gistau tenía 49 años, estaba casado y era padre de cuatro hijos. Todos demasiado jóvenes para perderlo. Según escribe Pérez Reverte en la columna que le dedicó, titulada ¨Lo estaba haciendo bien,¨ la construcción de su hogar siempre estuvo por delante de su profesión.  Quería ser cabeza de familia a la antigua, clásico, ejemplar. Que sus hijos nunca tuvieran clavada en el corazón la astilla del padre perdido y el hogar destruido, sino todo lo contrario. Deseaba hacerlo bien, y sus amigos éramos testigos de eso.

David, como persona inteligente que era, vivió siguiendo un plan. No dejó su vida al azar. Era conocedor de los elementos que llenaban su alma. Y actuó en consecuencia. Sabía que la felicidad era fruto de sus acciones, y supo poner por delante lo que más le importaba. Quizás se leyó el libro Happier de Tal Ben-Shahar o todos los estudios de psicología positiva que encuentras en las librerías. O quizás, tan sólo, era una persona inteligente y reflexiva que supo encontrar su camino.

 

Lo efímero de la vida

La muerte de Gistau es un aviso a navegantes. La vida es corta. Incluso demasiado corta. A algunos nos espera el fin a la vuelta de la esquina sin esperarlo.  ¿Cuántas cosas cambiarías si lo supieras?¿Qué sueños estás dejando en el cajón?¿Cuánto orgullo te tragarías?

Hace un año, en una entrevista en la COPE, Gistau declaró que su principal miedo era la muerte. Le aterrorizaba irse demasiado pronto para sus hijos. Para su familia. Quizás porque su padre se fue demasiado temprano para él y sabía perfectamente lo que se sentía. Ver esa entrevista tras su muerte me ha dejado sin palabras, porque ese también es mi temor.

De pequeñita sentía mucho miedo a la muerte. Era un miedo egoísta centrado en el pánico personal a lo desconocido, a estar sola, a la nada…  Cuando pensaba en ello sentía un vacío absoluto que algunas noches de mi infancia me impedía dormir. Para ahuyentarlo siempre cantaba la misma canción. No soy consciente de que hubiera nada que me lo causara, ni recuerdo cuándo comenzó. Solo sé, que en ese miedo, estaba yo sola.

A veces, sigo sintiendo miedo a la muerte. Pero el que puedo sentir ahora es diferente. Tengo miedo por lo que dejo atrás. Por mis hijas, por mi marido, por mis padres… Por ser el origen de ese vacío terrible que te crea la pérdida de alguien.  Por hacerles sufrir. Por imaginar mi vida sin mi.

 

La búsqueda de la felicidad

Desde que llegué a México el estudio de la felicidad, y todas sus derivadas, me ha fascinado. Y me ha ayudado mucho. Me ayudó a adaptarme al cambio de vida que experimenté. A construir una lista de prioridades. Y me mostró que ese cambio de vida me ha hecho más sabia y me traído infinidad de cosas buenas. Las charlas sobre La búsqueda de la felicidad de Nicole Fuentes fueron mi bautizo en la materia.

En mi vida mexicana el ritmo es más lento, y he tenido tiempo de centrarme en  mí. En mis miedos, mis frustraciones y mis anhelos. En mi desarrollo personal como mujer, como madre, como amiga, como persona.

La psicología positiva es una disciplina muy lógica, pero a menudo, las prisas de la vida, o las presiones externas, nos hacen actuar ilógicamente. No tengo ningún pasado traumático que sanar y me considerado una persona absolutamente privilegiada. Pero siempre hay pequeños aspectos que reorganizar, o tensiones que liberar. La reflexión continua sobre una misma no se debe abandonar porque solo tomando conciencia de tus circunstancias puedes sentir verdaderamente tu felicidad.

 

El Diplomado de Jessica

Este camino de la búsqueda de la felicidad me ha llevado este año a tomar el Diplomado sobre el Desarrollo Emocional del Niño y del Adolescente impartido en el colegio americano por la psicóloga Jessica Handal. Se trata de un curso muy completo en el que se abordan temas como el conocimiento de la mente humana, el apego, las pérdidas, los duelos, las habilidades sociales o la autoestima… pero como todo en esta vida para poder ayudar a los demás debes comenzar por ti misma. Y es ahí donde donde siento que más he crecido.

5a8e7a00-8288-474d-bd7a-a1503efdbac3

A este curso acudimos una veintena de mujeres de experiencia vital muy variada. Mujeres que no habría conocido nunca de no haber venido a México. Con las que en otras circunstancias quizás nunca habría conectado pero con las que, gracias a la maestría de Jessica, se ha creado una dinámica de intercambio de inquietudes absolutamente sanadora. Un ambiente libre de juicios en el que se favorece el crecimiento personal. Intercambiando inquietudes, miedos y anhelos ha surgido una magia excepcional entre todas nosotras que nos permite agarrar con fuerza nuestra vida. Nunca olvidemos lo efímera que puede ser.

 

Singular: 1 comentario en “Sobre lo efímero de la vida”

  1. ¡Me ha encantado tu artículo! Tienes mucha razón. Es importante pararse a pensar en las prioridades de cada uno y centrarse en lo que realmente te importa. La vida pasa muy rápido, es corta, a veces demasiado como le ha sucedido a este periodista del que hablas. “Viva la vida y adiós a lo malo”, que diría Frida Kahlo. Besos.

Deja un comentario