La amenaza terrorista, recuerdos de Perpignan

Un comentario

Las Navidades suelen ponerme nostálgica porque me vienen a la mente recuerdos del pasado. Pienso con cariño en la gente que ha estado en nuestras vidas y que por diferentes circunstancias hemos dejado atrás. Son también un buen momento para rememorar episodios pasados. Generalmente me detengo en momentos positivos pero en este caso no ha sido así.

El reciente atentando de Londres ha hecho despertar en mí un recuerdo que tenía casi olvidado. Un episodio que sucedió en Perpignan a pocos meses de que nos viniéramos para México.

Los años 2015 y 2016 fueron especialmente complicados en Francia por el terrorismo islámico. Francia no fue el único golpeado pero sí el país que se llevó la peor parte.

 

Francia como objetivo terrorista del ISIS

Todo dio comienzo en enero de 2015 con el atentado a las instalaciones del semanario satírico Charlie Hebdo. Me sorprende la facilidad con la que me he olvidado de todos esos terribles momentos… Ese ataque concluyó con 12 muertos y el secuestro durante horas de 19 rehenes en un supermercado judío. Allí fallecieron 5 personas más, incluyendo el secuestrador.

En el mes de agosto de ese mismo año algunos viajeros del TGV que une Amsterdam con París consiguieron desarmar, en medio del trayecto, a un terrorista que quería perpetrar un atentado en el tren. La acción de dos militares norteamericanos fue fundamental para evitar la masacre.

Pocos meses después, en un fatídico mes de noviembre, le tocó el turno a la discoteca Bataclan. Una verdadera matanza en la que fallecieron 138 personas víctimas de los kalashnikovs de unos locos que se liaron a disparar dentro del establecimiento. Algunos de los terroristas salieron de la discoteca persiguiendo y asesinando a más gente por las calles de París. La ciudad estuvo horas en vilo.

 

Francia intenta blindarse

El atentando de Bataclan supuso un antes y un después en Francia. Por aquel entonces vivíamos en Perpignan, donde llevábamos poco más de un año, y nuestras hijas acudían a una escuela católica. Tras esos incidentes todos los centros católicos se sintieron tremendamente amenazados ya que autoridades nos trasladaron que eran posibles objetivos de atentado.

La seguridad se incrementó en la escuela tanto como se pudo. Pero ¿cómo blindas un colegio en un país no familiarizado con ese tipo violencia? Las reuniones de la asociación de padres eran un hervidero de histerismo que a duras penas podía ser controlado por los desbordados directores de los centros.

Se adoptaron muchas medidas que restringían enormemente el acceso a las instalaciones del colegio, se pusieron en marcha protocolos de actuación en caso de atentado, y muchos padres insistían, sin éxito, en la necesidad de seguridad armada en el interior de los centros. Pero en Europa eso se considera una barbaridad.

Nada volvió a ser lo mismo después de Bataclan.

Todos los atentados se caracterizaban porque los terroristas eran lobos solitarios, criados en Francia, a menudo con nacionalidad francesa, que siguiendo equivocadamente los designios de un Dios vengativo vaciaban su ira asesinando a infieles.

 

Niza: 14 de julio, nuevo atentado

Pero la cosa no acabó allí porque el 14 de julio 2016, día de la Fiesta Nacional de Francia, llegaron los atentados de Niza con una novedosa manera de actuar. Nuevamente un lobo solitario del ISIS segaba la vida de decenas de personas que deambulaban por el paseo marítimo atropellándolas sin piedad con un camión frigorífico. Al final, cuando su vehículo quedó bloqueado, el terrorista abrió fuego contra la multitud. El balance fue terrorífico: 87 muertos y más de 400 heridos.

Las autoridades francesas estaban desbordadas ante la vulnerabilidad de la población y comenzaron a colocar, bastante a la desesperada, pilones de cemento armado para impedir el paso a camiones, coches u otros vehículos en las zonas de paseo más emblemáticas. Los Campos Elíseos se blindaron pero también las calles peatonales de Perpignan y los accesos a los colegios.

 

El ISIS nos amenaza

Estos antecedentes son muy importantes para entender lo que sentimos cuando en abril de 2017, pocos meses antes de nuestra salida del puesto, recibimos en el Consulado una carta en la que se amenazaba de muerte tanto al Cónsul de España como a su familia. La razón de la amenaza: dar protección a los infieles. La misiva terminaba con un aterrador ¨Allahu Akbar¨

En un primer momento la incredulidad nos invadió pero tras la debida denuncia a la policía francesa nos entró una extraña sensación de peligro. Nada había cambiado en nuestras vidas. No éramos ni mejores ni peores personas…. mi marido, mis niñas, yo…Pero para alguien, un loco sin duda, éramos objetivo. Obviamente me acordé de los amenazados por ETA.

En otras circunstancias no hubiéramos hecho el menor caso. Pero es difícil tomarse a la ligera al terrorismo islámico.

La policía científica vino a vernos. Tomaron huellas dactilares e investigaron la misiva tanto como pudieron pero desgraciadamente había cientos de posibles células durmientes. Imposible averiguar quién había enviado la carta.

Resultaba descorazonador la poca seguridad que la policía nos infundía. Carecían de capacidad para hacer frente a una amenaza tan grande y reconocían actuar a remolque de las circunstancias. Se asignó un oficial para investigar el tema que durante un tiempo le dio seguimiento. También nos fue asignada una seguridad especial y se vallaron las entradas de la residencia y consulado, que comparten edificio.

Pero como sucede en muchos casos el tiempo hizo que tanto las autoridades francesas como nosotros mismos fuéramos olvidando la amenaza. Uno sigue viviendo la vida porque no tienes otra alternativa y tampoco puedes dejar que el miedo te venza. Eso me enseñó Francia con todos esos atentados: toma precauciones pero no renuncies a tu libertad porque de lo contrario ganan ellos.

Afortunadamente nada hubo que lamentar y concluimos nuestra estancia sin más atentados en Francia que avivaran el miedo. Cuando dejamos el puesto en junio de 2017 rumbo a México respiramos, curiosamente, un poco más tranquilos.

Singular: 1 comentario en “La amenaza terrorista, recuerdos de Perpignan”

  1. Tanto más sorprendente cuanto que en España hay bien pocas personas que hayan sido amenazadas de muerte directamente con una carta manuscrita que termina con lo de Allahu akbar.

    La cara que ponías mientras leías el texto no se puede describir. De repente resultó que en el mundo también hay malos. Muy, muy malos.

    Uno entiende, entonces, mucho mejor que Trump condecore incluso al perro que consigue liquidar al fanático que inspira a todos estos chalados y cobardes..

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